| El habitáculo de flotación.
En el centro OBLIVIUM®, utilizamos los habitáculos de flotación más grandes del mundo. ¡Nuestros flotarios son tan grandes como una cama doble y tan altos que te puedes poner de pie en ellos! Con estos flotarios, eliminamos cualquier sensación de claustrofobia asociada a los típicos tanques de flotación. Una vez dentro del flotario, el usuario tiene varias opciones: Durante tu sesión de flotación, puedes escuchar música o si lo deseas flotar en silencio absoluto. De igual manera, puedes flotar a oscuras o con luz: Tú eliges en todo momento. Dentro del flotario hay un botón para controlar la luz del interior con el cual podrás apagarla o encenderla cuando tú quieras; además, el flotario tiene una puerta muy ligera que puede dejarse abierta durante la flotación. De todas maneras, nosotros recomendamos flotar con la puerta cerrada, en total oscuridad y en silencio con lo que se llega a eliminar hasta el 90% de las señales enviadas del sitema nervioso al cerebro lo cual genera un estado muy profundo de relajación física y mental. En nuestros flotarios, utilizamos 800 litros de agua junto con 350
kilos de sales Epsom (sulfato de magnesio) creando una solución salínica
que es 99% estéril e higiénica debido a la alta concentración
de sal – la solución está saturada al 43% de sales.
Para conseguir la esterelidad completa, entre cada sesión añadimos
automáticamente dos porciones por millón de bromo y filtramos
todo la solución hasta 3 veces durante 15 minutos con una potente
unidad de filtración con lo que la solución queda totalmente
limpia y esterilizada de forma automática. Las impurezas orgánicas – como
aceite corporal, cabellos u otros contaminantes – son filtradas
fuera del agua. Además, diariamente se llevan a cabo controles
de calidad para asegurarse de que la solución salínica
se encuentra a niveles óptimos en cualquier momento del día.
Está demostrado que utilizar nuestros flotarios es mucho más
higiénico que utilizar un jacuzzi o una piscina pública.
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