La sesión de flotación
Una sesión de flotación consiste en flotar sin enfuerzo
en una bañera o flotario del tamaño de una cama doble que
contiene en su interior 800 litros de agua y 350 kilos de sales Epsom,
creando una solución de 30 cm de profundidad cinco veces más
densa que el agua del mar.
En un espacio totalmente privado se encuentra
el flotario , la ducha y todo lo que necesitas para tu flotación.
Al comienzo de la sesión, dispones de unos minutos para ducharte. Después
de la ducha, entra en el flotario y túmbate boca arriba.
Ahora tienes por delante una hora de flotación y recuerda que, como estás
en una sala totalmente privada, no necesitas bañador. Durante tu flotación,
puedes escuchar música o si lo deseas flotar en silencio absoluto. De
igual manera, puedes flotar a oscuras o con luz: Tú eliges en todo momento.
Te avisaremos con música cuando acabe la sesión. Dispondrás
de unos minutos para ducharte de nuevo.
Recuerda que nosotros proporcionamos toallas, gel de baño, secador, tapones
para los oídos y todo lo que necesitas para tu flotación. ¡Tan
sólo tienes que traer tu cuerpo cansado y nosotros ponemos el resto!

